Empresa de detectives privados en Sevila

Competencia desleal y hurtos: lacras en las compañías

Las pruebas conseguidas por los detectives tienen validez legal ante un juez y es una de las principales razones para que se puedan demostrar algunas irregularidades que se comenten en el ámbito empresarial. La mayor parte de las investigaciones tienen están relacionadas con el entorno laboral: competencia desleal, absentismo, bajo rendimiento, abuso sindical o bajas fingidas son solo algunos ejemplos de prácticas que perjudican a la empresa y al clima laboral.

Antes de la crisis, era importante el porcentaje de bajas fraudulentas. Con motivo de la recesión, estas bajaron ante el temor a los despidos, pero subieron otras prácticas, como por ejemplo la competencia desleal, cuyas investigaciones superan el 65%.

¿Por qué de la subida? Fundamentalmente, por pretender obtener ingresos adicionales para aliviar situaciones familiares o para cubrir sus propias necesidades. Suele producirse en empleados descontentos – desde un empleado básico, pasando por un comercial o Director comercial e incluso llegando hasta un Directivo de la empresa.

Para la investigación, lo principal es el seguimiento, algo complejo, porque hay que descubrir qué tipo de vida lleva, con quien se reúne, si tiene vínculos con la competencia y, en ocasiones, se completa con un análisis forense del portátil corporativo. Estas investigaciones permiten determinar por qué un departamento disminuye sus ventas, sus clientes, problemas con proveedores…o por qué unos clientes de los que la empresa es proveedora ya no quieren trabajar con ella. Es una investigación que permite limpiar yrecuperar tanto la imagen de la empresa, como recuperar su nivel de ventas.

Hurtos y robos

Además de la competencia desleal, también se han incrementado los robos y hurtos que se producen en la empresa. Para ello, hay que infiltrar a un detective en la empresa. Este sufrirá un proceso de selección como otros aspirantes al puesto para no despertar sospechas y por ello, se trata de una investigación que por lógica requiere que se dilate algo en el tiempo. Entre sus tareas, el detective tiene que trabajar como otro empleado y ganarse la confianza de sus compañeros hasta determinar el origen de los robos, la autoría y demás detalles relacionados.

Este tipo de investigaciones se amplía en ocasiones con seguimientos externos que permitan demostrar lo que ocurre con el material robado, dónde va, quién lo distribuye…. También estamos ante casos complejos. Y para la empresa, ya no solo para RRHH, puesto que transciende hacia la gerencia o la dirección general, sino por las pérdidas que suelen suponer. Si una empresa contrata los servicios de los detectives para este tipo de trabajos es porque las sospechas tienen su fundamento y porque están detectando un importante coste económico que no se puede seguir produciendo y que puede poner en peligro la continuidad de la compañía.

Estos son solo dos ejemplos, pero hay muchas otras situaciones, como decía al principio donde a veces es necesaria la intervención de detectives privados. Desde la instalación de cámaras ocultas para la detección de robos o la resolución de conflictos, la realización de barridos electrónicos, como medida de contraseguridad en salas de reuniones hasta un sinfín de actuaciones que tienen como objetivo desenmascarar acciones fraudulentas.

Como comentaba a todo esto hay que sumarle el valor probatorio de la ratificación judicial de los detectives privados en nuestro ordenamiento jurídico. Los detectives privados son los únicos profesionales habilitados por el Ministerio del Interior para realizar este tipo de investigaciones.

Fuente de: http://www.rrhhdigital.com/editorial/79676/competencia-desleal-y-hurtos-lacras-en-las-companias-